Villa de Mazo

El municipio de Villa de Mazo, cupa el cuadrante sureste de la isla, limita al Norte con Breña Baja, al Sur con Fuencaliente, al Oeste con El Paso y al Este con el Océano Atlántico. Mayoritariamente se trata de un paisaje con marcado carácter volcánico.

E territorio del actual municipio ocupaba el primitivo cantón de Tigalate. La forma de maza para machacar el lino que adquiere un trozo de la punta que se adentra en el mar inspiró a un antiguo cronista del siglo XVI para dar nombre al Municipio.

Abarca una extensión de 71,2 Km², lo que le hace ser el tercer municipio, según su extensión, de la isla de La Palma. No obstante, su superficie fue mayor en otro tiempo, ya que hasta 1837 le perteneció el territorio del hoy pueblo de Fuencaliente. Pese a la merma sufrida en su extensión original, sigue siendo un amplio territorio con un hábitat disperso, distribuido en catorce entidades o barrios, si bien hasta 1940 se podían contar cuarenta y nueve núcleos poblacionales.

Visitar las empedradas calles del pueblo, su patrimonio arquitectónico, las numerosas muestras artesanas, el mercadillo municipal, indagar en el pasado prehistórico, visitanto el conjunto arqueológico de Belmaco; gozar de sus mágicos paisajes rurales; perderse entre los muchos senderos de mar a cumbre… Todo esto son cosas que puede llevar a cabo en Mazo.

La Plaza de Pedro Pérez Díaz es un punto de encuentro para los macenses; aquí se localizan las Casas Consistoriales (Ayuntamiento) de 1925 y la hermosa casona de Alonso Pérez Díaz. “En este edificio, de líneas neoclásicas, se ubica la Biblioteca Pública Municipal” y la Concejalía de Cultura”. Otro hito destacado es La Escuela Insular de Artesanía, pionera en la Provincia en su empeño por la recuperación y fomento de las labores artesanales.

En la Montaña de Las Toscas, parte alta de El Pueblo, se encuentra la zona recreativa acondicionada bajo el pinar con mesas y fogones, ideal para hacer un alto en el camino.

En la Carretera General de El Hoyo, situado en Monte de Pueblo, destaca altivo el molino, reliquia de la tecnología impulsada por la fuerza de los vientos del noreste que azotan esta vertiente de la Isla.

La joven franja costera recortada y rocosa está creada a partir del vulcanismo reciente; pequeñas playas de arena negra como La Bajita, El PocitoEl HoyoLa CangrejeraLa Salemera… se extienden a lo largo de 15 km. de litoral.

Para conocer mejor este hermoso territorio puedes disfrutar de la práctica del senderismo con interesantes rutas que jalonan el vasto Municipio. Una de ellas parte de Montes de Luna y baja hasta el impresionante Barranco Hondo, pasando por el caserío tradicional abandonado de Tigalate Hondo y asciende hasta llegar a La Caldereta en Tiguerorte. Otra opción para hacerla a pie o en bicicleta de montaña es la ruta que parte desde San Simón donde se inicia un camino rodado hasta las inmediaciones de Montaña del Azufre. La famosa Ruta de Los Volcanes también transcurre mayoritariamente sobre las cumbres de Villa de Mazo, concluyendo en Fuencaliente.

El cono volcánico de la Montaña del Azufre y su entorno destacan como puntos de especial interés paisajístico por su variedad geomorfológica. Entre la Punta de Tigalate y esta montaña se pueden apreciar hermosas zonas acantiladas. También es preciso resaltar la riqueza arqueológica, dejando patentes la importancia demográfica y el intenso aprovechamiento de los recursos naturales.

Las zonas altas del Municipio están enclavadas dentro del Parque Natural de Cumbre Vieja. La naturaleza es la verdadera protagonista entre los áridos paisajes volcánicos; numerosos conos surgen diseminados en el relieve como Las Deseadas, El Cabrito o Montaña de Los Charcos. Pero, sin duda, el Volcán de Martín es el más conocido entre los macenses; en 1646 vertió cuatro ríos de lava que corrieron ladera abajo hasta llegar al mar, toneladas de arena y cenizas cayeron sobre los campos durante varios meses.

Más al norte, se dibujan los perfiles de los pitones sálicos del Nambroque y el Niquiomo. La erosión ha puesto al descubierto sus cuerpos compactos y la humedad se deja sentir proliferando el pinar y el monte bajo, constituyendo espacios de un gran valor natural por sus peculiares ecosistemas.

Entre sus tradiciones cabe destacar las alfombras, arcos  y pasillos elaborados con arte y paciencia por los vecinos del municipio para el Corpus Christi, Y también el Borrachito Fogatero, que tiene lugar durante las Fiestas de Nuestra Señora de Los Dolores, en Lodero.

FOTOS

 

Share

Palabras Clave:


No comments yet.

Deja un comentario