Los Lavaderos. Tazacorte

Tazacorte Los Lavaderos Foto Ayuntamiento de Tazacorte

Un popular rincón de Tazacorte, hoy restaurado y convertido en un hermoso enclave de sutil belleza. Miles de historias contadas y escuchadas por las mujeres de este pueblo, cuyos rumores aún hoy parece que escuchemos. Historias que nos hablan de la vida y avatares de sus gentes, apacible unas veces, amargas otras tantas, pero todas ellas vividas en un entorno geográfico en el que el tiempo parece haberse tomado un respiro.

Los Lavaderos es un punto de obligada visita para todo aquel que arriba a Tazacorte, ya sea porque nos guste rescatar la historia pasada y traerla a nuestros días a través de la imaginación, ya porque decidamos continuar nuestro camino entre plataneras mientras nos dirigimos al Paseo del Litoral, recientemente habilitado al borde del acantilado que se abre al mar.

En este punto del recorrido, en la zona conocida como El Charco, antaño el barrio del Puente Abajo, se llegaban a reunir más de cincuenta mujeres para lavar la ropa sucia con aquellos jabones de pastilla con un aroma muy peculiar. De hecho, este tipo de perfumes es hoy uno de los más usados en líneas de productos de limpieza del hogar, el jabón marsella, como si quisiéramos homenajear a nuestras abuelas y sus ascendientes por sus desmanes por mantenernos siempre impolutos. Pero no siempre se podía lavar, porque el agua sólo se acercaba a este rincón cada quince días, periodo conocido localmente como “Dula”. En ese momento, mujeres como Doña Josefa Camacho Sánchez, se acercaban presurosas con enormes fajos de tela con las prendas de ropa y otros tejidos en su interior. Y esto, hasta hace unos diecisiete años, momento en el que Dña. Josefa dejó de ir, siendo una de las últimas en hacer uso de Los Lavaderos como tal. Ni siquiera ella, con 87 años, nos podría indicar en qué momento de la historia de Tazacorte se inició el uso de los lavaderos. Como su hija, recuerda ir a lavar con su madre hasta este rincón, y entonces ya existía, nos cuenta, desde hacía muchísimo tiempo.

El agua de Los Lavaderos provenía de un lugar denominado “Dos Aguas”, punto de partida de todas las irrigaciones posteriores hacia el municipio. Inicialmente, esta hacienda regaba las plataneras, hasta llegar su curso a la Plaza de la Vica , lugar en el que originalmente se localizaban los lavaderos, para luego situarse definitivamente donde hoy se ubica. Desde aquí, y a través de un subterráneo, el agua seguía su curso hacia dos molinos distantes entre sí unos metros y hacia un trapiche de azúcar, a los que servía de energía para su producción, para finalmente ser el líquido elemento de la higiene doméstica de los habitantes de Tazacorte. Era tal el caudal de agua, que una vez hecho uso del mismo por parte de las lavanderas, éste seguía sirviendo de riego a las plataneras, cuyo verde paisaje aún nos acompaña.

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